LA OTRA HISTORIA



Delia estaba muy preocupada por los viajes constantes de su esposo al exterior del país, aun cuando él le había dado muestras más que suficientes que se trataba de su trabajo, Delia no se confiaba. Así que llamó a su amiga de toda la vida para ver a un investigador privado. Los celos crecientes le estaban enfermando.

Amaranta no estaba muy de acuerdo con esta nueva locura de su amiga, pero ella estaba allí siguiéndola, como siempre. Desde niñas su dinámica era esa, Delia hacia dramas por todo y Amaranta trataba de ser su cable a tierra, sin embargo cuando la cosa era muy intensa ella simplemente la acompañaba en sus temporales emocionales, hasta que todo regresara a la normalidad.

Los meses pasaron y el investigador sólo entregó facturas; nada que comprometiera al esposo de Delia en asuntos “indiscretos”. Amaranta pensó que el asunto estaba cerrado, pero Delia continuaba con su paranoia.

Amaranta fue la celestina de ese matrimonio. Ernesto era su compañero de trabajo y en cuanto Delia se percató de su existencia le suplicó a su amiga que los presentara. Está como de costumbre terminó complaciéndola y en menos de un año ya eran marido y mujer. De eso hace ya 05 años.

Contrariamente a lo que pensaba Delia, a Ernesto no le gustaba viajar, porque eso significaba distanciarse de su amada, se volvía loco con tantos viajes. La única motivación era saber que cuando regresara tendría la mejor cena que pudiera soñar. La mujer de sus sueños se esmeraba en cada detalle, cada aroma, cada sensación, su plato favorito lo esperaba en la mesa, el vino lo llevaba él y el postre anhelado lo hacían entre los dos.

Lo que atormentaba a Ernesto, era ¿qué hacia el objeto de su deseo cuando él no estaba? Interrogó muchas veces a Amaranta al respecto y su respuesta era siempre la misma.

–“Ten confianza, tu eres el único”-.

Llegó a pensar que los celos locos de su esposa eran contagiosos y él era la próxima víctima de una epidemia.

Esta noche en particular, Ernesto ha decidido regresar antes de la fecha prevista. Delia tiene uno de sus ataques usuales y Amaranta la acompaña intentando aliviar su pena. Son las once de la noche y tú y yo seremos testigos de otra historia que no esta escrita aquí.

Amaranta no bebe licor, pero tiene un Bar muy bien surtido y su querida amiga se ha tomado casi la mitad.

Entre llantos y risas Delia no ha parado de hablar de Ernesto, de sus sospechas, de su vida con él, de lo maravilloso que es, de lo mucho que lo odia, de cómo le hace el amor, de cómo la abandona. El mundo girando alrededor de Delia, Delia primero, Delia la más importante, la más bonita, la más rica, la más popular. Eso a Amaranta no le importa, ella se siente feliz de estar al lado de su amiga, complacerla es su prerrogativa, ellas son viejas y muy buenas amigas, que comparten todo. Amaranta comparte todo; Delia en cambio es la dueña de la vida de su amiga.

Delia le pregunta a su amiga, ¿que si Ernesto la engaña, por qué debe ella guardarle fidelidad? Amaranta trata de distraerla respecto a esa idea, pero el punto regresa con cierta frecuencia, cuando su insistencia es tan fuerte Amaranta abandona toda resistencia y solo la sigue en su diatriba de beoda.

Delia comienza a planificar su engaño. Tiene que ser algo sórdido, vil, que hiera el ego de Ernesto, con alguien de su entera confianza. Mira a su amiga y todo está dicho.

Amaranta por primera vez en su vida decide hacer su voluntad, conciente o inconcientemente eso es lo que ha estado esperando toda su vida, que Delia reparara en ella, en su existencia, en su persona, que reconociera sus sacrificios para hacerla feliz y ser recompensada de alguna manera. Ya no tiene que acercarse a ella a través de otro cuerpo, ni estar detrás de sus pasos, ahora puede estar entre sus piernas.

Delia está totalmente ebria, sus movimientos son torpes, los de Amaranta no, ella tiene toda una vida soñándolos, aunque no lo supiera.
La besa suavemente mientras toca sus senos bajo la blusa, Delia arquea su espalda ¿Escalofrió tal vez? Una confusión de manos toca sus cuerpos bajo el ombligo, el calor se incrementa, la saliva se convierte en lubricante, que realmente no hace falta. La boca de ambas busca pliegues, llanuras, pezones, labios, en el cuerpo que tiene frente a sí. Lamer un sexo igual al propio, es disfrutarlo en otra dimensión.

Los gemidos de alguna de ellas suben de volumen, tanto que no se dan cuenta que alguien entró al apartamento.

-“Maldita puta, sabía que me engañabas”-

Ernesto no da crédito a sus ojos, Amaranta y Delia.

La sorpresa de Delia le quita la borrachera de inmediato, trata de taparse con la ropa que está en el suelo, comienza a llorar y a suplicar perdón, mientras se arrastra hacia Ernesto para abrazar la pierna derecha de él. Le dice que nunca antes ha pasado eso, que no es su culpa.

Amaranta sigue en el medio de la alfombra blanca que decora la sala de su apartamento, desnuda e inmóvil. Ernesto la mira con odio, estrella la botella de vino que tiene en su mano contra un mueble, y zafándose de las manos que le aprisionan la pierna, se abalanza sobre ella. Delia grita como loca.

Ernesto llora mientras le entierra la botella rota a Amaranta una y otra vez. La sangre decora ahora la hermosa alfombra. Delia ahoga un grito mientras lleva sus manos a la boca y Amaranta la mira por última vez.

-“Ten confianza, tu eres el único”-

Dice Ernesto, citando a su víctima y continúa,

-“¿Por qué me hiciste esto?”-

Seguidamente besa la boca muerta de Amaranta, para luego corta con los vidrios asesinos su garganta.

Delia contempla lo que ocurre sin entender esa otra historia, de la que tú y yo hemos sido testigos.

Comentarios

Ahuizotl ha dicho que…
Excelente Nyna, cada vez que leo un relato tuyo, inunda mi mente de imaginación y vuelo dentro de los personajes.
Te felicito de todo corazon y sigo pendiente para leer otro más.
Saludos
Javier Pol ha dicho que…
¡Uf! La primera vez que entro en tu blog (que no la última) y me voy con el sabor de quedarme helado y sin saber que decir.

Fantastico blog
ADELFA MARTIN ha dicho que…
Es realamente un placer darse un paseito por esta maravillosa imaginaciòn...mis salduos cordiales
el hidalgo payaso ha dicho que…
Hola ! primera vez, ya estas en favoritos me ha gustado la historia. Con tiempo leere las entradas antiguas.

Un saludo
Nyna Koti ha dicho que…
Ahuizotl: gracias por tu apoyo, me gusta que te guste.

Javier Pol: bienvenido, espero que el frió haya sido por la emoción. Te espero de vuelta

Adelfa Martin: muchas gracias por lindos comentarios, siempres.

El hidalgo payaso: Bienvenido, espero te guste lo anterior y lo futuro tambéin.
Del Huerto ha dicho que…
Me quede con pena , porque cuando estas mujeres, estaban a punto de beber cual colibri el nectar mas rico ,lamer el sexo de tu popio sexo
que justo llego Ernesto , merecia el la botella rota
Muy lindo un abrazo
Silvana de Uruguay