Nadis




“El pez vio a Shivá en unión con su esposa Parvati a la orilla del gran rio; intentó imitarlos y se convirtió en hombre.” - Leyenda hindú.


Hoy en la noche es su despedida de soltero. Su mejor amigo, le ha organizado una bacanal; para olvidar al día siguiente… para recordar cada 7 años de matrimonio.

La escena de sus sueños nocturnos por primera vez, ocurre en ese preciso instante en el que el alba despunta.
El jazmín le anuncia su llegada. El calor de un millón de inciensos, le abraza. No puede moverse, no puede abrir los ojos, no puede despertar; ya no lucha.
Las vaporosas gasas lo acarician. Él, sólo espera.
Cada músculo de su cuerpo entra en calor, se tensa, suda. Inhala y exhala. Gotas de sudor corren por su sien.
El tintineo de los cascabeles y el ritmo de su corazón, hacen juego; se sincronizan, hasta dejar de sonar.
Siente un dolor punzante de forma ascendente, como si algo o alguien diera 6 pasos, contundentes y profundos sobre su cuerpo.
El olor de jazmín ya no está.


Al ocaso del sol, se encuentra sentado en una silla incomodísima.
Tiene las manos sujetada con cintas de seda, tras el respaldar. Su pecho está desnudo, sus pies descalzos, sus ojos vendados y sus pantalones esperando desaparecer para disfrutar la sorpresa que sus amigos le han llevado de regalo.

La música aturde, el alcohol entumece, hay humo, risas y de pronto se hace el silencio.

El jazmín lo envuelve. El sonido de los crótalos parece venir de otra dimensión y el ritmo se va acoplando a los latidos de su corazón. Los intervalos de sus pulsaciones se distancian, mientras la intensidad del tañido incrementa. Las mareas febriles están por poseerlo.
El calor ya está en sus venas, siente la piel de alguien muy cerca de la suya. Manos suaves que le acarician, le tocan con delicadeza. Unos labios dulces y una lengua que traza un camino sin rumbo, en un cuerpo, que mañana tiene un plan con otra.
Siente la respiración calmada, dulce, silenciosa; que le eriza los vellos de los lugares donde resopla.
Un susurro le confirma que los jazmines llegaron al fin durante la vigilia -Estoy aquí-
Libera sus manos, y con la libertad recién encontrada y dispuesto para levantase y seguir otro camino, decide no abandonar la incomodidad de la silla, ni la venda de sus ojos, ni el presente.
Al contacto con su piel, siente pequeños toques de electricidad. Todo está dicho, irrumpe en un cuerpo suave, caliente, y lleno de sabiduría ancestral.

Él recuerda...

Siente la urgencia de un orgasmo, pero se contiene. Quita la venda de sus ojos, para verse envuelto en una red de infinitos hilos plateados. Siente el sinuoso andar de serpientes ascendiendo por su espalda, de sus dedos se disparan ases de luz y su mirada podría quemar el universo.
Sobre él está la puerta a otra vida. Las punzadas ya no duelen, los seis pasos sobre su cuerpo suman uno más. Uno, mas allá de su mente.

Ella está sobre él, dentro de él, lo contiene a él.
Le ofrece una copa con leche que ha manado de su cuerpo. Del cuerpo de esa mujer, que recién ahora lo sabe… es ella, tan suya, que cada partícula de su cuerpo los une.
Siente un éxtasis divino y se entrega por completo en un profundo beso.

No hubo boda. Todo ha sido un caos, hasta la novia abandonada, está bajo sospecha. La policía la tiene detenida por averiguaciones, junto al padrino y los invitados de la bacanal. Ese cuento que el novio y la stripper se convirtieron en un punto de luz y desaparecieron, no lo cree nadie.


Cuento publicado en el blog del club de lectura:
http://lunesdelectura.wordpress.com/2010/11/22/nadis/


Comentarios

Jose_Kunita ha dicho que…
BUENISIMO EL RELATO. BUENISIMO EL FINAL. POR CIERTO TE VES MUY BELLA EN ESA FOTO. BESO.
Nyna K. ha dicho que…
Gracias José.