AMORES A (DES)TIEMPO V


a j.v.


y allí estaba ella. parada sobre el borde de su propia imagen.
se sentía ridícula. sentía que había pretendido algo que sólo existió en su imaginación.
¿pero cómo no me di cuenta antes?, pensó.
absorta, recordaba el diálogo que había releído días atrás del principito y el zorro. aquella vez había llorado. por ella, por los que quiso domesticar,
por los que nunca lograron domesticarla a ella.
pero hoy, en la estación del tren, sola, glamorosamente sola, vestida con una falda ‘capaz de un suspiro’ lloraba por un barquito que naufrago. ¡que naufrago sin siquiera haber zarpado!

y por eso, se sintió aún más triste…


POR ISASOL

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