LAS COSAS TAN GRANDES, QUE TIENE EL SEÑOR LOBO






Antes de Juego de Lágrimas y el Oscar, Niel Jordan se paseó por los cuentos infantiles y junto a Angela Carter, en 1984, presentó a una perturbadora caperucita roja bastante freudiana, gótica y perversa con la película En compañía de lobos,



La leyenda original previene a las niñas del peligro de los encuentros con desconocidos. Desde la versión cruel de Perrault, la del final feliz de los hermanos Grimm, pasando por otras más divertidas y picantes, o góticas y espeluznantes, la cándida niña ha mantenido el mismo tema de fondo.



En compañía de lobos, además de la historia de la chica de rojo, hay varios cuentos del libro The bloody chamber (La cámara sangrienta) de Angela Carter, que alimentan la trama de la iniciación sexual femenina. Pero también nos habla de la muerte, del conocimiento, del poder. Todo bajo un ambiente onírico llenó de símbolos, en un tono bastante oscuro y a un ritmo irregular.



La historia va más o menos de esta manera. Rosaleen, es una adolescente, que le roba el maquillaje a su hermana mayor y se encierra en su habitación para usarlos a placer, sin importarle los reclamos de la dueña de los mismos. Esto sucede a plena luz del día en una Inglaterra de 1.984. La chica se queda dormida en algún momento y es cuando realmente comienza la película. La hermana de Rosaleen, es asesinada por el lobo y la abuela (Angela Lansbury) se lleva a la nieta sobreviviente a su casa en el bosque (aquí ya estamos en la fantasía del sueño, en un tiempo lejano), para que la chica pueda recuperarse de la terrible pérdida. Durante su estadía la abuela le cuenta una serie de historias tremendamente macabras, con la intención de aleccionarla sobre los valores universales. En este punto le dice varias frases:




“Hay de aquella, que el sendero deja” y la niña deja el sendero,


"No os fijéis en ningún forastero" y la muchacha le sonríe a un desconocido.


"Un lobo se esconde tras de mil disfraces"y la chica no se da cuenta o se hace la que no se da cuenta.


"Cuanto más dulce la lengua, más afilado el diente" y la mordida la convierte en loba.




Ya desde diciembre de 2009, se estaba comentando sobre la nueva versión cinematográfica del cuento. Producida por Leonardo DiCaprio, dirigida por Catherine Hardwicke y escrita por David Johnson. Red Riding Hood, llegó al fin a las carteleras venezolanas, con muchas expectativas y buen público en su primera semana.



La fotografía y la banda sonora, son de una calidad excepcional. Más que un thriller es una película de suspenso que, ofrece unos buenos momentos.



La historia de Valeri (la caperucita de esta versión) es la de una chica retadora, nada dulce ni angelical. Crece explorando la aventura al lado de Peter, un joven leñador, quien le propone fugarse juntos para evadir el compromiso, arreglado por los padres de ella, con el hijo del herrero (de mejor posición económica). Cuando están a punto de escapar la hermana de Valeri es asesinada por el lobo. El pueblo entra en pánico y mientras un grupo organizan la caza del depredador, el párroco llama al Padre Solomon (Gary Oldman) experto en el exterminio de lobos. Hay más muertes, competencias entre los bandos cazadores, una celebración por la supuesta muerte del animal, separaciones, bailes, seducción y la aparición del animal en medio de la noche para dejar en claro que no fue cazado y que además quiere que Valeri abandone el pueblo junto con él.



El padre Solomon toma el control de la situación, con estrategias sangrientas y dignas de la inquisición, el caos se desata y Valeri pasa de víctima a acusada por ser la única que escucha las palabras del lobo. La chica es ofrecida como anzuelo para la captura del animal, pero los galanes se unen (Peter y el hijo del herrero) para rescatarla. Hay más muertes, acción, fuego y aparece nuevamente el lobo para herir al padre Solomon y pedirle nuevamente a Valeri que huya con él.



El lobo de esta versión, así como en la de En compañía de lobos, es un hombre lobo, lo que hace sospechar de cualquiera en el pueblo. Adicionalmente sus víctimas mueren al ser mordidas, menos en la luna de sangre, se transforman en hombres lobos también. Por eso matan al Padre Solomon y termina el régimen del terror impuesto por el supuesto salvador.




La chica decide visitar a la abuela, que vive en el bosque, donde descubre quién es el verdadero lobo y tal como en el cuento el leñador va a su rescate.



Esta versión es más lineal y hace varias referencias a otros cuentos en los que participan los lobos. También hay escenas que hacen refierencia indudablemente al trabajo de Niel Jordan, así como excusas argumentales para justificarla las acciones (la muerte de la hermana por ejemplo). La simbología también está presente en este trabajo, pero de forma más solapada. Y las historias secundarias dan un giro interesante.



Ironías que llaman la atención. La directora trató el tema de vampiros y hombres lobos en su trabajo anterior, Crepúsculo, en las mismas locaciones.Repite el tema del hombre lobo.


La otra es la del señor Gary Oldman, el recordado Drácula de Coppola, que en algún momento se convierte en lobo para seducir a Lucy, aquí los combate.



Vampiros, hombres lobos, Caperucita Roja todos los personajes que conviven en este blog, tienen muchas cosas en común.



Evidentemente no podía dejar de reseñar está nueva propuesta del icono cultural de la sexualidad femenina. El relato de esa delgada línea entre lo puro y lo salvaje.



Les dejo con el corto de culto de David Kaplan, texto de Perrault y la actuación de una quinceañera Christina Ricci.










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