LAZOS



El lazo aprieta, pero creo que terminaré acostumbrándome. Siempre ocurre cintillos, relojes, cinturones. Me molestan, pero hay que usarlos.

Cuando pasó lo de mi prima, justamente debía ir al consultorio. Pensé en contar todo, pero cuando llegue había escalera, cuerdas y plástico por todas partes. Una tubería se había roto y todo estaba hecho un desastre. La cita se canceló y las ganas de hablar también.

Siempre regresaba ese recuerdo. Acostada en el sofá, sintiendo un nudo en la garganta. Las lágrimas corriendo sin parar, pero no hay razones para eso, no es físico, sólo esa sensación que me aprieta del pecho.

Uno de mis tíos era muy alegre. Él era quien unía a la familia, siempre había una fiesta en sus casas. Su decoración favorita eran las cintas colgadas del techo. Me encantaba ver los nuditos con los que se sujetaban entre sí.

Un día le pasó lo mismo, a él, a mi abuelo y a ella.

Fue un alivio no tener que regresar a ese consultorio. Jamás hicieron la pregunta correcta. Antes me daba miedo pensar en eso. De hecho pensaba mucho en eso, pero eso ya no me preocupa, pronto dejaré de hacerlo.


Todos estamos entrelazados y no queremos darnos cuenta. Resistirse sólo crea más tensión.


Cuando caiga el taburete, ya nada penderá de un hilo.

Comentarios

Ahuizotl ha dicho que…
Hola preciosa!!! espero que puedas visitar mi blog pues hoy publique algo relacionado a ti.
Saludos
http://tlacotzontli.blogspot.com/
Nyna K. ha dicho que…
Hola!!

Ya pasé y fue toda una sorpresa.
Nuevamente, muchas gracias por la reseña y por incluirme entre tus amigos, el sentimiento es mutuo.